1. Ten en cuenta tus ingresos

¡Qué bien habría sido tener un curso en la escuela sobre qué son las finanzas personales y cuál es su importancia! Pero nunca es tarde para empezar a aprender sobre el tema. Lo primero y más relevante que hay que mencionar en este breve curso de finanzas personales es que no hay que ser alguien adinerado o con una estructura de ingreso compleja para hacer un plan financiero. Es simplemente una forma de organizar tu dinero y prepararte para lo que llamaremos “la doble ‘i’ del futuro”: inversiones e imprevistos. Y si pudiéramos comparar un plan de finanzas personales con los planos de un edificio, tus ingresos serían los cimientos.

Ya sea que tengas una o varias fuentes de ingreso (trabajo formal, pequeños negocios o ingresos informales eventuales), la regla de oro es no gastar todo lo que entra a tu bolsillo mes con mes. Y tampoco más de lo que percibes: si posees una tarjeta de crédito o algún otro instrumento de préstamo, ¡no acumules más deuda de la que puedas pagar! Este sería el paso uno en la hoja de ruta de una buena administración de finanzas personales.

2. Establece tus metas financieras

Siguiendo con la analogía del edificio, establecer tus objetivos de finanzas personales será como fijar qué tan alta o amplia será la construcción. Y no solo en cuanto al alcance de tu dinero, sino lo que harás con él en el tiempo. ¿Qué gastos crees tener en los próximos años?, ¿cómo quisieras vivir en el mediano y largo plazo?, ¿cómo organizar tus finanzas personales en función a tus planes a futuro (comprar vivienda, tener hijos o invertir)?

Mucho se habla sobre la regla 50/30/20 como la piedra angular de cómo llevar las finanzas personales. Pero, ¿qué es exactamente?

La regla 50/30/20 consiste en dividir tus ingresos mensuales en 50% necesidades, 30% en caprichos y un 20% para ahorros o amortizar deudas. Pero si tienes una meta en particular –adquirir un coche a plazos o mudarte–, lo más sensato es ajustar cada cantidad, priorizando ahorrar más.

3. Prioriza tus objetivos

La realidad es que en toda organización de finanzas personales, rara vez tienes un solo objetivo de gasto. Puede que quieras liquidar una deuda y al mismo tiempo hacer crecer el ahorro para tu jubilación. O tal vez tus hijos estén por iniciar el regreso a clases, pero también quieras sorprenderlos con un viaje familiar. Como verás, una persona con cualquiera de estos objetivos tendrá que jerarquizar cuál es el más urgente y cuál es la más postergable. Aunque prepararte para el retiro es algo de suma relevancia, es más inaplazable el gasto escolar de tus hijos.

4. Lista tus gastos principales

Uno de los mejores tips para mejorar las finanzas personales es tener una lista de gastos principales. Sabiendo en qué gastas, cada cuánto lo haces y en cuántas cantidades, te aclarará el panorama. Apunta cuánto dinero entra y cuánto sale de tu bolsillo en un periodo de 30 días. Identifica cuáles gastos son fijos (vivienda, servicios, transporte, etc.) y cuántos son eventuales o flexibles (compras de supermercado, comer fuera, visitas al médico). Tener un Excel para organizar las finanzas personales te facilitará mucho la tarea.

Agendas organizadoras

 

Fotografía de NORTHFOLK / Unsplash

5. Trata de reducir gastos innecesarios

Una buena manera de cómo cuidar las finanzas personales es reducir caprichos como comer fuera de casa o comprar un café rumbo al trabajo. Puedes ayudarte con alguna app para organizar las finanzas personales, la cual mostrará qué aspectos de tu gasto mensual son prescindibles o reducibles.

6. Limita tu presupuesto

La importancia de las finanzas personales radica en organizarte, planificar y prepararte para el futuro. Conforme vamos avanzando en la vida, nos encontramos con imprevistos o vamos adquiriendo gastos complejos –dígase, una deuda con intereses–. Restringe tu presupuesto en caso de que lleves muy al límite el pago de tus préstamos. Lo primordial será sanear tu economía y finanzas personales para después comenzar a ahorrar.

7. Organiza tus gastos

Para saber cómo arreglar tus finanzas personales, tendrás que organizar en qué gastas. Será el siguiente paso después de listar tus gastos principales, pues clasificarás en importancia lo que va saliendo de tu cartera. Divide en los que son fijos e ineludibles (casa, comida, servicios), variables básicos (salud, pago de deuda, transporte) y variables no urgentes.

8. Amortiza tus deudas

Seguramente muchos se preguntarán: ¿cómo puedo mejorar mis finanzas personales si mis deudas no me permiten ahorrar? El primer paso será terminar con esos adeudos pendientes, comenzando por los que tengan intereses considerables –por ejemplo, una tarjeta de crédito–. Otra recomendación es no adquirir más pasivos, así que si te estás planteando transferir la deuda de una tarjeta de crédito a una nueva, piénsalo dos veces.

9. Reserva tus ahorros de emergencia

El siguiente paso sobre cómo manejar tus finanzas personales, tras liberarte de tus deudas, será hacer una reserva de emergencia. Es ese monto que se guarda para situaciones inesperadas como una enfermedad, un accidente o quedar desempleado.

Expertos recomiendan acumular lo equivalente a un trimestre de gastos fijos como mínimo (vivienda, servicios, salud, etc.). En caso de que seas trabajador por cuenta propia y/o vivas solo, el consejo es que sea de, por lo menos, un semestre de reserva.

10. Piensa en otras fuentes de ingreso

Lo que los libros de finanzas personales nos han enseñado es que no puedes poner “todos los huevos en una misma canasta”. En otras palabras: lo ideal es no depender de un solo ingreso. Sabemos que tu tiempo es limitado y no hablamos de hacerte con un segundo trabajo o emprender de forma obligada un negocio. Nos referimos a buscar instrumentos financieros que puedan hacer rendir tu dinero en el largo plazo o pensar en otras alternativas para generar liquidez.

Preguntas sobre finanzas personales

Responderemos a continuación algunas de las preguntas básicas de finanzas personales:

¿Qué son las finanzas personales y para qué sirven?

En términos simples, la definición de finanzas personales es una forma de gestionar tu dinero, buscando poder sanear tus deudas, ahorrar e invertir (¡la doble “i” del futuro!). Es el plan con el que organizarás tus salidas y entradas de capital.

¿Por qué son importantes las finanzas personales?

La importancia de las finanzas personales radica en el sistema económico cada vez más complejo y en la incertidumbre perenne a causa de la globalización. Y no es que en el pasado todo fuera más sencillo. Sin embargo, vivir en una sociedad tan interconectada transfronterizamente hablando, lo que sucede en Ucrania o en China termina afectando al bolsillo mexicano, colombiano o peruano.

¿Cómo aprender de finanzas personales?

La mejor forma de cómo aprender de finanzas personales es informarte y organizarte constantemente. Revisa qué herramientas te pueden servir para administrarte, y de los instrumentos y entidades financieras que pueden ayudarte a ello. ¡Cualquier apoyo extra es bueno!

¿Cómo manejar mis finanzas personales?

Un organizador de finanzas personales es un gran punto de partida. Ya sea que lo hagas de forma individual o pidas ayuda, auxiliarte con herramientas o consultar asesores harán que manejes más eficazmente tus finanzas. Alguna de las apps para controlar tus gastos y economía doméstica te serán de mucha utilidad.

Mano de una mujer haciendo cálculos desde la calculadora de su celular

 

Fotografía de Kelly Sikkema / Unsplash

¿Cuáles son las ventajas y desventajas de las finanzas personales?

Es difícil enumerar todas las ventajas y desventajas de las finanzas personales, aunque la realidad es que de lo segundo hay muy poco. Planificar te traerá muchos más réditos que desencuentros (salvo que te limitará gastar en caprichos). Siempre es preferible tener control de tus gastos que abalanzarte a despilfarrar sin medida.

Este comunicado está destinado únicamente a fines comerciales y no constituye ni proporciona asesoramiento jurídico ni de inversión.